Existen una gran cantidad de mecanismos ofrecidos por java que simplifican y optimizan tareas en las aplicaciones en gran medida. Dentro de los sistemas distribuidos, unos de los más importantes es el Remote Method Invocation (RMI), en el cual se puede invocar un método de manera remota. Es una manera sencilla para la comunicación de servidores de aplicaciones distribuidas que estén basados en Java.
Debido a que esta basado exclusivamente en java, su uso resulta de gran facilidad, pues proporciona el paso de objetos por referencia, el cual no esta permitido en otros métodos similares, recolección de basura distribuida y el paso de tipos arbitrarios.
El uso de RMI supone exportar un objeto el cual estará disponible en la red con un programa que permanecerá en espera en un puerto. El cliente puede invocar los métodos que tenga dicho objeto en la red de acuerdo a los siguiente pasos: encapsulamiento, invocación del método, regreso del valor de retorno en caso de que haya y por último el cliente recibe la respuesta y continúa como si la invocación hubiera sido local.
La arquitectura del RMI se divide en cuatro capas. La primera capa es la de aplicación y se corresponde con la implementación real de las aplicaciones cliente y servidor. La segunda capa es la correspondiente al proxy, interactúa con la capa de aplicación y es en donde están todas las llamadas a objetos remotos. La tercer capa es la de referencia remota y es la responsable de la semántica de las invocaciones. Por último, la capa de transporte se encarga de llevar la información de una máquina a otra mediante el protocolo JRMP.
Es así como se lleva a cabo uno de los mecanismos más fáciles de implementar y cuyo utilidad es muy basta, pues el cliente tiene el acceso de objetos y sus métodos de un servidor, ejecutándolo como si fuera local.
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